Hace mucho tiempo, existió un mundo en el que los animales
eran simplemente eso, animales.
Algunos animales eran usados de mascota, otros se usaban
para ciertos trabajos, otros se comían, etc. En fin, un mundo al que algunos
considerarían normal.
Con el paso de los años, los científicos descubrieron que un
gran asteroide se acercaba a La Tierra y que se estrellaría en una docena de
años.
La gente se alarmó por la noticia aunque poco después se
olvidaron de ella al pronosticarse poco después que el asteroide iría perdiendo
volumen al ir pasando por la atmósfera.
Los años pasaron y faltaba ya poco para que el asteroide
chocase con la Tierra. Mucho se quedaron viendo la noticia por la tele y viendo
como el asteroide iba llegando a La Tierra. Pero, muchos no se percataron de
que tras él vendría otro asteroide más. Otro dato importante era que, la capa
de ozono estaba aún más deteriorada de lo que todos esperaban que estuviese y
el asteroide no perdía demasiado volumen e iba acercándose más.
Los gobiernos planearon lanzar misiles contra aquel
asteroide para frenarlo. Al lanzar dichos misiles, el asteroide no menguó y
deshizo los misiles. Uno de ellos había sido construido con numerosos
componentes químicos, los cuales liberó por toda la atmósfera, esparciéndose por
todo el aire y alcanzando todos los ecosistemas.
El asteroide terminó alcanzando el suelo provocando un
enorme seísmo que hizo que toda la tierra de diferentes partes del planeta se
moviera provocando así numerosas grietas en el suelo y la alarma general en
todos los continentes. Al caer el asteroide, recibió todo el impacto un animal
que se desconoce cuál fue y sus restos fueron esparcidos por muchos sitios.
Aunque, por circunstancias extrañas, al haber tenido contacto el asteroide con
los componentes químicos de ciertos misiles, le otorgó al animal anterior la
capacidad de que en aquellos instantes recuperase la vida adoptando una nueva
forma y mayor tamaño. Eso no era todo, fue dotado también de poderes
sobrenaturales. Por lo visto, aquellos químicos contactados con el asteroide
dieron lugar al Pokérus (un virus capaz de dar grandes poderes al ser
contaminado). El animal del que se habla fue el primer portador del Pokérus.
Con el primer asteroide ya partido en trozos, aún quedaba
otro asteroide que chocaría contra La Tierra y este nuevo animal creyó poder
parar el último asteroide con sus nuevos poderes.
El segundo asteroide estaba ya muy cerca y las personas
asustadas, rezaban todo lo que sabían. Los gobiernos no sabían ya lo que hacer
para parar el desastre. Cuando todo parecía terminar para La Tierra, el nuevo
animal apareció delante de todo el mundo y dijo:
-Hola, me presento. Hace un tiempo yo no era más que la
mascota de mi dueño. Él ha muerto, mi dueño, el que tantas veces me ha dado de
comer, el que tantas veces me ha dejado dormir con él cuando hacía frío tapados
los dos con su mantita calentita.
Ahora que tengo nuevos poderes, intentaré darlo todo para
parar el desastre antes de que La Tierra, mi hogar, acabe reducida a simple
polvo estelar.
Por cierto, si lo queréis saber, mi nombre es Arceus.
Dicho esto, Arceus se interpuso entre el asteroide y el
suelo separándolos con su cuerpo. Su sorpresa fue que pudo repeler un poco
aquel cuerpo extraño y lo desvió un poco. Pero, aquel cuerpo volvería a
amenazar La Tierra poco después volviéndose a acercar.
-No me da la gana de que me ganes de nuevo. Ya he perdido a
mi amo y no quiero perder también mi hogar. ¡Largo de aquí, roca gigante! ¡Vete
a tu sitio! -Gritó Arceus.
De repente, la ira de Arceus hizo que los trozos del primer
asteroide se levantasen en forma de tablas y le rodeasen dándole un brillo
bastante extravagante curándole las heridas según la tabla que le tocase
brillaba de un color u otro. Lo más peculiar de todo esto fue que Arceus usó
cierto poder que le otorgaron esas tablas para lanzar un ataque en forma de
bola de poder contra aquel segundo asteroide con el cual mantuvo un gran pulso
manteniéndolo a raya.
-¡Prepárate para la SENTENCIA! – Arceus mantenía su lucha
contra el asteroide.
Media hora después, Arceus no pudo más y aquel asteroide
acabó chocando contra La Tierra provocando que muchos volcanes se activasen
combinándose con muchas alteraciones en el mundo, así como terremotos,
maremotos, tifones, etc.
La humanidad pereció por completo junto con muchos animales
existentes en aquella época. Lo bueno de todo esto es que por lo menos, el
planeta no se destruyó.
Después de todo esto, Arceus se dedicó a crear nuevos
ecosistemas y dio nueva vida creando unas criaturas a las que la nueva
civilización que habitó el planeta llamó Pokémon.
Eso sí, nadie conoce los hechos de aquel tiempo pasado en
que aquella antigua civilización de humanos, animales y plantas quedó extinta.
Ahora Pokémon, nuevos humanos y otras pequeñas formas de vida
habitan este nuevo Planeta Tierra. Lo que se conoce de aquel día de aquel
asteroide es que a ese año se le llama ahora el Año 0 y los siguientes años son
conocidos como A.A (Antes de Arceus).

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